Se presenta la biografía del libertador San Martín, así como también distintas láminas y frases que dan cuenta de su legado.
José de San Martín: El Padre de la Libertad

Un 25 de febrero de 1778, en Yapeyú, nacía un hombre destinado a cambiar la historia de América: José de San Martín. Desde joven, el deber y el coraje fueron su norte, formándose como militar en España, donde enfrentó grandes batallas. Sin embargo, su corazón siempre perteneció a su patria, y cuando el llamado de la libertad resonó en América, no dudó en regresar para luchar por ella.
A su lado, su esposa María de los Remedios de Escalada lo apoyó con amor y fortaleza, incluso en los momentos más difíciles. Su mayor tesoro, su hija Mercedes Tomasa, sería su refugio en los años de exilio. Pero antes de alejarse de la vida pública, San Martín cumplió su misión: con su genio estratégico, lideró el Cruce de los Andes en 1817, desafiando lo imposible para liberar Chile. En esta lucha, forjó una amistad inquebrantable con Bernardo O’Higgins, con quien compartió victorias en Chacabuco y Maipú, asegurando la independencia chilena.
Su espíritu incansable lo llevó a Perú, donde en 1821 proclamó su independencia. Sin buscar gloria personal, en su célebre encuentro con Simón Bolívar en Guayaquil, cedió el mando y se retiró, demostrando su grandeza no solo en la guerra, sino en la humildad.
El 17 de agosto de 1850, en su exilio en Francia, su cuerpo descansó, pero su legado jamás se apagó. José de San Martín no solo nos dio la libertad, nos enseñó que los sueños más grandes requieren sacrificio, valentía y un amor infinito por la patria.

«… No esperemos recompensas de nuestras fatigas y desvelos…»

«…Una derrota peleada vale más que una victoria casual…»

«… La soberbia es una discapacidad que suele afectar a pobres infelices mortales que se encuentran de golpe con una miserable cuota de poder…»

«Mi mejor amigo es el que enmienda mis errores o reprueba mis desaciertos» .

«Mi nombre es lo bastante célebre para que yo lo manche con una infracción a mis promesas».

«Si hay victoria en vencer al enemigo, la hay mayor cuando el hombre se vence a sí mismo».

«La conciencia es el mejor juez que tiene un hombre de bien».

«Cuando la Patria está en peligro todo está permitido, excepto no defenderla».